Luna Llena de Piscis, 27 de Febrero de 2021

Luna Llena de Piscis, 27 de Febrero de 2021

¡Éramos pocas y llegó la Luna Llena! Después de un intrépido comienzo de año, muy diferente a lo que colectivamente deseábamos, la energía no ha dejado de escalar en intensidad, hasta llegar a la primera de las tres cuadraturas Saturno-Urano -17 de febrero-, el aspecto astrológico más importante del año. El aspecto diseñado para aprender a integrar la necesidad de leyes, normas y estructura con la ansiedad de libertad. Las otras dos cuadraturas que enfrentarán lo viejo desgastado frente a lo nuevo incipiente con cierta radicalidad, se darán en septiembre y octubre, una seguida de la otra. Así hoy, en medio de la noche oscura inundada de estrellas que nos muestran la complejidad de nuestra naturaleza la luna llena asoma en el signo de Virgo, tímida, prudente y sigilosa pero meticulosa y exigente.

Los aspectos del cielo no son especialmente complejos pero es que ya llueve sobre mojado. Estamos cansadas y bajo una presión psicológica importante, en un estado en el que si esto no avanza queremos empujarlo. Y ahí que llega esta luna para recordarnos que la primavera aún no ha llegado y que necesitamos un poco más de contención y de atención, un esfuerzo más. Uno de los aspectos de esta Luna Llena se asocia en astrología a la salud, a muerte y enfermedad, lo que nos enfoca en el autocuidado. No nos habla de nada grave pero sí que viene a recordarnos lo que ocurre cuando descuidamos los pequeños detalles.

Imagínate que, de camino al trabajo se ha pinchado la rueda de tu coche, al llegar has tenido un desencuentro con tu jefe y al terminar el día y la semana no has logrado concretar cómo enfocar un proyecto o idea. Si al llegar a casa, tu habitación está revuelta o el jardín o la terraza de casa da asco, ¡poco importa! Es en esos momentos en que lo grande se come lo pequeño. Olvidamos que la casa revuelta ya venía siendo un síntoma de que algo no estaba bien colocado y que el poner orden en nuestra rutina, en nuestra casa es síntoma de orden psicológico interno. Si lo de dentro y lo de afuera están conectados, esta luna nos invita en estos días a poner orden en lo de afuera como una forma de recolocarnos por dentro. La luna que nos recuerda que el límite externo me reconduce al cuidado de lo interno.

En días anteriores, en relación al evento astrológico que culminó el 17 de febrero es muy probable que sintieras una necesidad interna de un cambio radical o de pulsar algún límite. Me contaba una cliente que sintió el arranque de tirar toda la ropa de su armario por la ventana y renovar el 100% de su vestuario. En ese momento trabajamos con la visión como si fuera un símbolo, no como algo literal. En lo literal sólo hay acto, no queda espacio para buscar y entender el significado. Cuando hay literalidad hay acción o represión y cualquiera de las dos no son el camino. Bien sea ropa, la libertad de expresión o una relación, el momento invita a profundizar en la sentido de esa imagen que nos impulsa a un movimiento radical o extravagante. Tras la visión de tirar toda la ropa, quemar contenedores o querer conquistar o imponer mi visión sobre el otro subyace una necesidad de cambio interno y de equilibrio de poderes.

En esta energía se encuadra, por ejemplo, el debate sobre la  celebración del 8 de Marzo, el día de la mujer. Lo que el colectivo necesita no se corresponde con lo que el sistema  determina como importante. En este marco lo que importa, lo que se necesita y lo que conviene son ámbitos, ya no sólo diferentes sino que ni llegan a reconocerse. En en la expresión de la fuerza reprimida que amenaza la seguridad y la continuidad de las estructuras e instituciones tradicionales queda poco recorrido para el encuentro de lugares comunes que no es lo mismo que lugares perfectos.

La primavera está a la vuelta de la esquina pero en el hemisferio norte el Sol aún no calienta lo suficiente con lo que aún nos queda tiempo para seguir preparándonos para el cambio de estación, para el cambio de energía. Durante este breve tiempo que viene centra tu energía en los pequeños detalles y en los  preparativos para el comienzo del año astrológico. Aunque parezca paradójico, esta luna que nos habla de límite, esfuerzo, trabajo y responsabilidad, tan sólo ha venido a recordarnos la importancia del aquí y el ahora y de la importancia de una rutina equilibrada en el día a día para una salud corporal capaz de acoger un yo más consciente.

RITUAL DE LUNA LLENA: realiza cualquier actividad que hayas desatendido o pospuesto durante algún tiempo, algo que no te apetece pero que sabes que si retomas te dará, más adelante, la satisfacción de lo bien hecho. No se trata de hacerlo perfecto sino de hacerlo, sin vincularlo demasiado al resultado. Hacerlo desde el amor y con alegría.

Luna Llena de Acuario, 28 de Enero de 2021

Luna Llena de Acuario, 28 de Enero de 2021

Ya ha empezado 2021, el año en el que los que aún creían poder volver a “lo de antes” habían puesto todas sus expectativas. Y ha empezado muy intenso y eléctrico tal y como auguraban todos los pronósticos. Durante todo el mes de Enero estamos bajo la energía de la conjunción Marte Urano que se intensifica en esta Luna Llena y aún nos llevará un poco más allá de estos días. Se podría decir que esta Luna viene enfadada, rebelde y dispuesta a romper y a huir de su propia seguridad dentro de una pandemia que lejos de mejorar se preveía, astrológicamente que empeoraría, al menos durante el primer trimestre del año.

A nivel colectivo esta Luna es ciertamente activadora de energías que podrían llegar a ser intensas y muy disruptivas. Hasta la tierra se mueve y se revoluciona. A nivel personal esta es una luna que nos puede llevar, entre otras cosas y dependiendo del lugar de la carta natal por el que transite a querer cambiar de casa, a renovar nuestro hogar a romper con algo del pasado, con una relación o a tener algún percance si no vamos con los cinco sentidos en el momento presente. Sea lo que sea, se manifieste de una forma u otra es importante profundizar en la simbología psicológica de esta luna para sacar el mejor provecho del momento que estamos viviendo.

Esta Luna es conocida como la Luna de la Luz por los indios Hopi que se muestran como grandes observadores y conocedores del firmamento. Y es que en el hemisferio norte esta Luna se encuentra en su punto más elevado. Además es la Luna Llena en el signo de Leo, el signo solar, el signo de pleno verano, como el que ahora mismo hay en el hemisferio Sur. A nivel simbólico es como si esta Luna hubiera intercambiado su posición con el Sol que, justo dentro de 6 meses estará donde está ahora la Luna. Y si la luz, el sol, el verano y el signo de Leo nos recuerdan el nacimiento del niño interior, de la luz personal y la autoconsciencia es porque realmente este es un momento para empezar a despertar de camino al cierre del ciclo astrológico que se acerca y que culminará en el Equinoccio de Primavera.

Podemos tener un accidente, cortarnos con un cuchillo, tirar los tabiques de casa o sentir una gran tensión nerviosa o sexual y quedarnos en la lectura externa de las energías lunares. Podemos alimentar la guerra, la rebelión contra lo que sea con tal de ejercer  nuestra “libertad”. O podemos aplicar el fuego de la creatividad, de la pasión, de la confianza, de la generosidad y de la vitalidad para seguir avanzando en este camino tan atípico que se inició en 2020. Ahora mismo corremos peligro de exagerar, de no medir los límites y de impulsarnos hacia aventuras de riesgo mal calculado. Ahora bien, existe esa libertad de no dejarnos arrastrar por lo colectivo aplicando todos nuestros recursos como meditar, reflexionar, respirar y romper con aquello que no me deja avanzar, crecer o evolucionar. Es el momento de dar un paso firme, de concretar ideas, de materializar soluciones a un nivel de individualidad suficiente como para que sea mío y lleve mi sello personal.

En todo este recorrido que aún nos espera el colectivo necesita genialidades e individualidades hacia un propósito de luz. Si vuelven las restricciones, el confinamiento y los cierres temporales es porque aún el viejo Saturno y el joven Júpiter van de la mano para retarnos a expandirnos a nivel interno dentro de los límites aparentes externos. Si fuera “no se puede” queda la conquista del territorio interior, el viaje hacia dentro, el encuentro con lo personal. El cielo muestra las señales, si forzamos el movimiento hacia fuera o nos entregamos hacia dentro depende única y exclusivamente de nosotres. De todos modos en dos días Mercurio estará retrógrado y dará inicio al primer movimiento de pronación del año. Estamos ante un movimiento sísmico colectivo y personal que está sacudiendo los cimientos de nuestra realidad, en el ámbito que sea y nos reta a que observemos cuáles son las estructuras sólidas que se sostienen y cuáles las que se siguen desmoronando. Esta Luna nos invita a brillar, desde nuestra creatividad, para inventar, con firmeza, el siguiente paso que vamos a dar.

RITUAL DE LUNA LLENA

Inventa hoy tu propio ritual, hazlo tuyo, déjate inspirar por la energía chamánica que llevas dentro. Como claves trata de hacerlo conectando con la idea de que la Naturaleza es el mejor bálsamo para estos días, ella es la gran equilibradora, quien puede hacerse cargo del exceso de energía que no puedes manejar y en el comienzo de un año lleno de posibilidades para ti.

La Gran Mutación, 21 de Diciembre de 2020

La Gran Mutación, 21 de Diciembre de 2020

¿Qué ocurre el 21 de diciembre de 2021? El lunes 21 de diciembre tiene lugar el solsticio de invierno en el hemisferio norte y el solsticio de verano en el hemisferio sur. Este momento es importante en el año ya que el ciclo de duración de los días y las noches comienza a girar, a darse la vuelta. Mientras que en el hemisferio Sur la noche reaparece, en el hemisferio norte la luz renace, por eso celebramos Navidad en estas fechas, por ser el día del nacimiento de la luz. El solsticio es un día muy importante en el año astrológico ya que marca un inicio, de hecho, la carta astrológica de este día contiene la semilla de lo que se podría desplegar a lo largo del año siguiente. En esta ocasión esta fecha cobra una gran relevancia histórica ya que se da un fenómeno astronómico y astrológico que tuvo lugar, por ultima vez hace 960 años, la conjunción de los planetas Júpiter y Saturno en el signo de Acuario. Una conjunción es cuando dos planetas están a 0º de distancia, cuando en sus órbitas los dos planetas están lo más cerca posible.

La astrología es fundamentalmente el estudio de los ciclos y en esto, dada su antigüedad, el ciclo de 20 años entre una conjunción de los planetas Júpiter y Saturno y la siguiente es uno de los más estudiados a lo largo de la historia. Estos planetas fueron los dos más lejanos a la Tierra conocidos hasta el descubrimiento de Urano en 1781, gracias al telescopio. Su importancia podría ser similar a la que ahora puede tener para nosotros el ciclo de 492 años entre Neptuno y Plutón que son, hoy por hoy, los dos planetas más lejanos del sistema solar que conocemos y, por tanto, los que marcan el ciclo de mayor duración entre una conjunción y otra. Lo mismo que Plutón ha marcado un límite en nuestro sistema solar, que por cierto, ahora comenzamos a sobrepasar, en la antigüedad Saturno representaba el final de la dimensión física constatable porque era el último planeta visible al ojo humano.

Con el tiempo se pudo observar que Júpiter y Saturno se juntaban regularmente cada 20 años, lo hacían de manera consecutiva en signos del mismo elemento y completaban  un ciclo mayor de 960 años cuando las conjunciones habían recorrido todos los elementos, lo que daba comienzo a un nuevo ciclo. Esto hace que, por ejemplo, desde 1780 hasta 2020 todos los encuentros en conjunción de Júpiter y Saturno se hayan dado en signos de tierra: Tauro, Virgo o Capricornio. Así, el 21 de diciembre de 2020, en coincidencia con el solsticio, Júpiter y Saturno estarán en conjunción exacta en el signo de Acuario después de haber realizado sus encuentros durante los 240 años anteriores en signos de tierra, y así iniciarán un nuevo ciclo de otros 240 años en el que sólo se encontrarán en signos de aire. Libra será el siguiente punto de encuentro. Es cierto que en 1982 Júpiter y Saturno se encontraron en Libra en un movimiento “como retrógrado” dentro de este ciclo de 240 años pero es sin duda en 2020 cuando tiene lugar el cambio definitivo de elemento que da lugar a lo que se conoce en Astrología Mundana como La Gran Mutación.

Mediante la observación de acontecimientos históricos se pudo registrar que, si cada 20 años, en coincidencia con la conjunción entre Júpiter y Saturno, se daban acontecimientos de índole vital a nivel sociopolítico, cuando esa conjunción se daba en el cambio de elemento, como el de este año 2020, los giros históricos eran aún más dramáticos. 

A nivel simbólico tenemos una primera cuestión que tiene que ver con la importancia de la conjunción entre dos planetas, lo que marca el final y el principio de ciclo. En su final, el momento que vivimos es simbólicamente como la savia que vuelve a la raíz, como el invierno en que todo se retira y se mete hacia adentro. Es un momento de toma de conciencia, de integración final de todo el proceso vivido durante el ciclo. Se trata de un ciclo que muere sabedor de contener la semilla de lo nuevo. Como principio es un punto de emergencia, de optimismo, de resurrección, de nacimiento. Simbólicamente es como la primavera, ese momento en que todo empuja para volver a la vida. En astrología mundana este es un momento de importantes giros históricos.

La segunda cuestión la aporta lo derivado del simbolismo de los arquetipos o energías que se juntan en la conjunción. En astrología psicológica, tanto Júpiter como Saturno forman dos energías complementarias que se compensan entre sí para contribuir con nuestro proceso de socialización. Mientras una fuerza nos impulsa hacia adelante para crecer, la otra nos retiene para forjar nuestro carácter y responsabilizarnos. Por un lado, Júpiter es la necesidad de mirar hacia el futuro, por otro lado Saturno representa los miedos, inseguridades e inhibiciones que necesitamos superar. El objetivo de su encuentro suele contribuir al despertar de una nueva visión del mundo, al despertar de una nueva filosofía más allá de lo material. Se pone a prueba todo nuestro sistema de creencias y nuestra visión de la vida a medida que vamos recibiendo píldoras de realismo, a medida que vamos descubriendo que la realidad no era del todo como la habíamos percibido hasta ese momento. Los dos arquetipos nos enfrentan a un debate colosal sobre qué es más valiosa, si la verdad o la realidad. Y nos indican que lo que hoy aparece como real nos puede ayudar a ajustar nuestra verdad, al mismo tiempo que despertar a una nueva verdad cambia la forma de ver la realidad.

En otra de sus dimensiones Júpiter representa el sentido de las cosas, la búsqueda de comprensión, la confianza o la fe. Por el contrario, Saturno es quien nos devuelve, una y otra vez como una noria, a la realidad cada vez que chocamos con las leyes universales, con la autoridad o con el límite del tiempo. Bajo su encuentro nos podemos debatir entre las olas empeñadas en llevarnos contra las rocas y la confianza feroz de quien sabe, sin saber cómo, que saldrá del oleaje y navegará de nuevo en calma. Si hay polaridad se pueden vivir momentos desgarradores e irreconciliables a nivel psicológico entre la tristeza más profunda o la confianza más desmedida. Si se hace la síntesis y se recupera lo aprendido durante el ciclo, se puede materializar alguna visión interna de manera práctica que devuelva el control del timón y la dirección hacia algún tipo de éxito personal o colectivo. La realidad no se hunde cuando se erige en una oportunidad de avanzar con paso más sólido. La fe mueve cuando, desde ella, se fabrica y se construye un nuevo golpe de efecto que re-orienta la búsqueda personal, no porque se espera algo a cambio de nada. Con Júpiter y Saturno el aprendizaje es que todo avance tiene un coste al mismo tiempo que conlleva la recompensa de crecer y madurar.

En astrología mundana, Júpiter representa la abundancia, el bienestar, la tolerancia, la libertad y el optimismo pero también el punto en que las cosas se escapan de control. Saturno está relacionado con la austeridad, los miedos colectivos, el dogmatismo y el exceso de control, con la ley y el orden. Por tanto, entre los dos forman un todo que puede afectar de manera significativa a la seguridad material. Saturno limita lo que Júpiter expande para que no sea exagerado, y Júpiter impulsa lo debe seguir creciendo y nos lleva a conquistar nuevos territorios para que lo que Saturno limita no estrangule. Esto puede ofrecer soluciones más realistas y productivas en la mejora de un sistema que muestra tanto sus excesos como sus limitaciones para un reparto más igualitario de la abundancia. Sin duda alguna, ofrece la posibilidad de derribar, destruir y reconstruir estructuras tanto políticas como sociales o económicas.

LA CONJUNCIÓN JÚPITER SATURNO EN ACUARIO

Id a la ciudad 
y os encontrará un hombre con un cántaro de agua 
y en la casa en la que él entrare, seguidle

(Lucas 22:10)

En el estudio de los ciclos siempre está la necesidad de profundizar en lo nuevo que traerán, en la manifestación del potencial que está por surgir. Para profundizar aun más en el significado simbólico del cambio de ciclo es necesario igualmente mirar en qué signo tiene lugar la conjunción. En esta ocasión es en Acuario.

El hombre del cántaro de agua marca el espacio donde los 12 discípulos se convirtieron en uno sólo. Así Júpiter en Acuario, el signo del cántaro de agua, puede ser el motor de los hombres y mujeres dispuestos a hacer de su propósito el reparto de agua pura y limpia y crear espacios donde las libertades se compartan, donde las consciencias personales y los liderazgos se sumen, donde las necesidades humanas se intuyen por todos y para todos.

Hasta ahora, Saturno se encontraba en su signo de regencia, mientras que Júpiter en Capricornio estaba contenido, con lo que el Saturno de la austeridad tenía las de ganar en algún movimiento de la partida. El paso a la energía de Acuario el 21 de diciembre de 2020 no deja claro quién podrá más. Por un lado, Saturno es el regente clásico de Acuario y está muy presente en su primer decanato según algunos astrólogos. Pero por otro lado, Júpiter es el regente interno de Acuario, lo que le dotaría de un nuevo protagonismo. Podríamos ver, durante un tiempo, una manifestación simultánea y a la vez muy diferenciada de las dos energías.

Si Saturno impregna su realismo en este comienzo de ciclo y Júpiter disemina con abundancia y alegría el espíritu acuariano de “para todos”, podríamos estar a las puertas de una nueva era más solidaria y humanitaria. Pero igualmente, el eterno buscador y rebelde sin causa puede buscar por buscar y no hallar más que ideas vacías, tecnología arbitraria y gran intransigencia si hay fanatismo y extremismos. La dualidad está servida y los extremos políticos, religiosos o económicos pueden revivir como la oposición capitalismo-comunismo, o la distancia entre religiones, culturas o razas. Ahora bien, desapego y desafección no son lo mismo, independencia y libertad no implican frialdad, por lo tanto la Humanidad de Acuario, lejos de vaivenes emocionales, puede ofrecer lo mejor de sí misma e impulsarnos un paso más en la construcción de una ciudadanía más madura, más consciente.

En el futuro inmediato se verá si a nivel filosófico y espiritual se manifiesta en lo práctico el concepto de que todos somos parte de un todo indivisible que no tiene por qué llevarnos a sacrificar nuestras individualidades sino más bien al contrario, a potenciarlas. Veremos si estamos lo suficientemente maduros para continuar el camino del Zeus humanizado. Si Zeus descendió del Olimpo y se humanizó con la figura de Jesucristo, ahora somos toda la Humanidad en su conjunto la que podemos constelar esa energía y convertimos en líderes y maestros de una realidad más consciente. Podríamos constelar la generosidad, la empatía universal y empezar a sintetizar y a conectar con una realidad más abstracta. La Astrología podría ser una de las herramientas beneficiadas con la expansión de un conocimiento más universal para todos, de realidades más sintéticas y abstractas que nos ayuden en el encuentro de verdades internas profundas. La ayuda y el servicio podrían nacer de acciones grupales mucho más poderosas que den cabida a realidades individuales más maduras y creativas y con una bondad y un sentido práctico de gran valor, con trabajo, esfuerzo y desinterés colectivos.

Trascended todos los códigos de la ley y
entregaos a Mí como uno”.
Krishna

Si Júpiter está destinado a esparcir de manera abundante la sabiduría aprendida y contenida de Acuario a través del valor del grupo y en solidaridad, podríamos lograr ver algún atisbo de solución tecnológica de gran beneficio para toda la Humanidad. Desde este punto, Júpiter tiene el poder de conectar la diversidad de cada alma con la consciencia impersonal y unificadora que hay dentro de cada uno de nosotros. Tiempos realmente apasionantes los que se nos presentan en el futuro inmediato. Para la Astrología Esotérica, la conjunción Júpiter-Saturno en Piscis anunció el advenimiento del Mesías. Veremos que anuncia en el signo de Acuario en este momento del ciclo histórico en el que nos hallamos inmersos.

Por último señalar que el encuentro entre Júpiter y Saturno se dará en el grado 0º de Acuario. Este grado representa un portal hacia lo nuevo. Representa el entusiasmo del niño pequeño, del ser libre que aterriza en un nuevo territorio dispuesto a explorarlo desde su pureza, desde su inocencia, con enorme potencial creativo. Previsiblemente ya se ha entendido y se ha digerido la experiencia vivida en el grado 29º de Capricornio, donde poco se podía hacer.

“lo que se inicia en Aries,
se manifiesta en Acuario
y alcanza en Libra su equilibrio”.

A.Bailey

Saturno y Júpiter se encontrarán de nuevo en octubre en 2040 en el signo de Libra, lo que podría cerrar y abrir un ciclo de equilibrio en el reparto de justicia social. En ese momento Saturno estará exaltado en Libra por lo que, de nuevo, las energías podrían estar alineadas en la expresión de la mejor versión de estos dos arquetipos sociales. De tal manera que aquello que ya hemos iniciado podría estar a punto de manifestarse para llegar a un punto de equilibrio a partir de 2040.

Eclipse de Luna Llena, 30 de Noviembre

Eclipse de Luna Llena, 30 de Noviembre

Ya estamos en la luna llena de noviembre, la doceava y penúltima luna del año. Con ella tendremos un eclipse que será el cuarto y último eclipse penumbral de luna de 2020. Durará unas 4 horas y se podrá ver allí donde sea de noche: América del sur y Australia… en Europa ya será de día. En 2020, como ocurre cada pocos años hemos tenido 6 eclipses en vez de 4 lo que añade otro factor de intensidad para este año ya tan amigo nuestro. Hasta 2029 no volveremos a tener 6 eclipses. Pero lo más interesante de este eclipse lunar es, sin duda, el hecho de que estará en el eje géminis-sagitario tras ocho años de ubicarse en otros signos, en concreto desde el 28 de noviembre de 2012 cuando el eclipse lunar tuvo lugar a 06º de géminis. Este año el eclipse tendrá lugar a 08º de géminis, en esta posición entra en contacto con las estrellas fijas Aldebarán y Antares asociadas en la antigüedad a conflictos y eventos violentos. Esto dará un toque extra de intensidad y de inestabilidad a las energías de estos días. 

Como ya he comentado en otras ocasiones, en luna llena algo llega a su conclusión, culmina o se termina. Con un eclipse este efecto se magnifica y está relacionado con lo que se inició hace 6 meses, con el eclipse solar anterior y podría tener algún color o alguna nota similar a la melodía de 2012. También es un momento en que las señales, las sincronicidades y los sueños incrementan su simbología y su potencial revelador. Si tienes un diario personal o de sueños, te recomiendo que revises el mes de Junio, incluso finales de 2012 para ver cuáles eran los temas que estaban más activos.

A nivel simbólico, este eclipse de luna llena viene discretamente profundo e intenso con la intención de ahondar en heridas del pasado, bien para exponerlas a la luz, bien para resolver de manera definitiva la huella que dejaron. Pero que esta luna venga discreta no quiere decir que venga estática, todo lo contrario. En el signo de géminis donde se encontrará la luna, medio eclipsada por la tierra, alumbrada a medias por un Sol en Sagitario, la dualidad es inevitable y podrían darse sorpresas a nivel financiero, la emergencia de noticias desestabilizadoras o incluso síntomas de falta de dirección y de visión de futuro en algún aspecto sociopolítico. Lo que por un lado podría llevarnos a una mayor calma y sosiego, por otro trata de seguir desestabilizando.

En estos días es importante que pongamos todos los sentidos, necesitamos plena atención, un máximo de consciencia, sobre todo a la hora de comunicarnos con los demás. Todo lo que sea potenciar la capacidad de expresarnos desde nuestras necesidades y de manera consciente podría resultar altamente gratificante. Es un momento muy positivo en el que el optimismo es moderado y para algo práctico. Los logros están más orientados para quienes cooperamos y colaboramos como si ahora mismo la unión implicara una fuerza mayor. En ello estamos, ya que con motivo de la Pandemia, pocas veces tantas personas juntas estamos haciendo un esfuerzo colectivo tan al unísono. En el compromiso de cada uno está el éxito de todos y esto podría terminar de concretarse en estos días.  A nivel político y financiero las alianzas que defiendan un win to win tienen ventaja frente a las que sólo pretender perpetuar el poder. En Alemania, por ejemplo la pandemia ha parado la inmigración y esto ha eliminado el principal argumento de la extrema derecha que ha perdido casi un 10% de apoyo de la población.

Es posible que el enfrentamiento de fuerzas contrarias se haga más visible. Es momento en que todo aquello que ha pasado por la purga necesaria comience a sobrevivir, regenerado y con mucha más fuerza y potencial. En aquello que has logrado con tu propio esfuerzo es en lo que ahora te puedes sentir más empoderada, fuerte y con energía suficiente para culminar el año. Si has aplicado disciplina, orden y determinación el éxito de este año te expandirá y te elevará más allá de lo que imaginabas. Por el contrario, en aquello que te sientas insegura y perdida la caída continua. Aún estamos bajo la influencia de la gran conjunción de 2020, aún debemos mantener la mirada firme en el aquí y el ahora. Aunque los deseos de escapar y de evadirnos sean grandes el cierre de compuertas se mantiene.

Lo mismo que a la máquina del sistema capitalista Black Friday le nació la contraparte solidaria y colectiva del Fair Saturday en tus manos está compensar desde tu iniciativa, desde quien eres y lo que  necesitas, desde tu poder creador, el equilibrio necesario de luz. Ahora toca empezar a construir sobre las ruinas de los restos del desastre. Aquello que ha quedado en pie y al descubierto es el verdadero pilar de lo nuevo que está por venir. Lo que no te gusta está ahí, existe y no va a desaparecer. El mundo no va a convertirse en el paraíso deseado de un día para otro. Se acabaría nuestro trabajo. Estamos en un proceso de mejora constante y progresiva. ¿Qué puedes aportar tú ahora mismo, ahí, justo desde donde estas? Eso es lo que cuenta. Mas que nada.

Desde lo astrológico esta luna viene ligada a una extraña alianza de opuestos, el Sol, Venus y Urano combinando entre los cuatro todos los elementos de fuego (Sol en Sagitario), agua (Venus en Escorpio), tierra (Urano en Tauro) y aire (Luna en Géminis). En esta combinación quien ostenta el poder o está en posición de autoridad podría no tener claras las necesidades concretas del día a día de los que están en la calle, del ciudadano medio, tan centrados están en lo macro. Porque… ¿qué es de los músicos de calle, de los que se sacaban un dinero con los freetours o de las vendedoras ambulantes? Hay tantas realidades micro eclipsadas por la Pandemia que la lista sería interminable. Entre tanto hay una necesidad incontrolable de renacer de las cenizas con una fuerza que podría desafiar lo establecido y la falsa seguridad. La energía de estos días es favorable para llegar a valorar la propia autoridad combinando soluciones concretas con no dejar de soñar, con enfocarnos en aquello que queremos lograr con mayor libertad de acción, sin depender de otros, sin obedecer de manera indiscriminada, pero tampoco rebelándonos por el simple hecho de ir contracorriente.

Con el bienestar resquebrajado y la cultura enterrada podríamos sentir que no tenemos nada que perder y eso puede llevar a grandes locuras o a grandes genialidades. Todo depende del foco y la actitud. Cuando rompemos con el pasado, cuando liberamos algo viejo y caduco, sentimos la adrenalina y la emoción del momento que estamos viviendo pero puede dejar cierto vacío y sensación de inestabilidad y de incertidumbre hasta que nuevos pasos vayan concretando lo que está por llegar. Es vital cuidar, nutrir y abrazar nuestra vulnerabilidad. El 2020 quedará marcado como el año que puso a prueba infinita nuestra paciencia. Pues bien, en estos momentos de cansancio emocional, de peso psicológico de todo el esfuerzo del año y de tanto duelo, la necesidad de prudencia, paciencia y determinación se incrementan.

RITUAL DE LUNA LLENA: escoge un momento a solas, enciende una vela y un incienso y escribe desde estas tres dimensiones diferentes: quien eres, qué necesitas y qué es lo que quieres. Recuerda, son tres aspectos diferenciados con lo que es importante que al escribir respetes la diferencia. Coge papel y boli y deja que tu alma se exprese. Guárdalo. Si durante los 5 días alrededor del eclipse, dos días antes y dos días después sientes ansiedad te recomiendo la práctica del Pranayama. Haz al menos un ejercicio al día, dos si puedes y de manera ideal tres.

Dormir junt@s, soñar en pareja

Dormir junt@s, soñar en pareja

……

“Urawayra se despertó con un sueño muy vívido. En el sueño, su pareja, a quien había conocido hacía ya unos meses, conversaba y estaba en compañía con una mujer alta, pelirroja, de pelo rizado. En un momento del sueño su pareja y la mujer pelirroja se besaban. Fuera del sueño, aquella mañana en que Urawayra despertó con ese sueño, su pareja dormía a su lado y al despertar un poco después comentó que acababa de tener un sueño. Urawayra, escuchaba muy atenta, sin decir nada. Su pareja relataba cómo esa noche había soñado con una mujer con la que conversaba y con la que se besaba. Su pareja compartió el sueño con ella, de la manera más inocente, sin dar importancia a que esa noche había soñado con otra mujer. Urawayra sintió entonces, en lo más profundo, que el sueño que le contaba era el mismo que ella había tenido. Lo sintió a nivel interno, como una punzada en el estómago. Entonces, sin decir nada más, pregunto: ¿y cómo era la mujer con la que has soñado? La respuesta fue: “alta, pelirroja, de pelo rizado”. Urawayra visualizaba su propio sueño al tiempo que escuchaba pronunciar aquellas palabras. La intuición se convirtió en certeza: habían tenido el mismo sueño. En aquel momento Urawayra no sabía mucho de sueños pero grabó aquella experiencia para siempre. En ella despertó la curiosidad que marcó todo un camino de investigación del mundo de los sueños.”

Un estudio reciente publicado en la revista Frontiers in Psychiatry sobre los efectos en el sueño de dormir en pareja ha concluido que cuando una pareja comparte cama para dormir las fases REM de los dos sujetos se amplían, se estabilizan y se acompasan. Es decir que dos personas que duermen juntas modifican la estructura de su sueño para armonizarla y sincronizarla. Evidentemente el estudio no habla del contenido de los sueños sino que se centra exclusivamente en la estructura del sueño. El estudio incluye el análisis de la calidad de la relación de las parejas con fines estadísticos además del estudio de los parámetros cerebrales durante el sueño mientras la pareja duerme separada y mientras duerme junta. El estudio parece indicar que no hay modificaciones significativas ni en la duración ni en la calidad del dormir cuando se hace en pareja o de manera individual. 

Donde sí ha encontrado diferencias entre dormir juntos o separados es en una de las fases del sueño. Muestra cómo la fase de sueño profundo, la fase REM, se fragmenta menos cuando los individuos del estudio duermen juntos. De tal manera que esta fase se alarga, dura más, es más estable, se interrumpe menos. El estudio tampoco observa cambios en el resto de fases del ciclo del sueño. Apunta incluso que este cambio en la duración de la fase REM del sueño ocurre independientemente de la calidad de la relación personal de la pareja. Por último se explica cómo la sincronización de las fases REM aumenta de manera significativa cuando los dos miembros de la pareja duermen juntos.

Aunque el estudio cuenta y reconoce ciertas limitaciones es un acercamiento más al estudio del dormir y de las fases del sueño cuando es compartido. En el futuro se necesitarán estudios con muestras más amplias, con más tipos de relaciones de parejas y quizás con tests de dormir en un medio más natural y no en laboratorio. Podrían incluso comenzar a hacer estudios también sobre el contenido de los sueños en pareja.

Desde mi experiencia personal y profesional puedo afirmar que dos personas pueden “estar dentro de un mismo sueño” al mismo tiempo o en momentos diferentes e Independientemente de si duermen juntas o no. No puedo afirmar si es muy habitual o poco habitual puesto que no he realizado una estadística. Lo que sí es un hecho constatable es que han sido varias las ocasiones en las que dos personas diferentes me han relatado el mismo sueño sin saberlo entre ellas de antemano.

……

“Hacia varios años ya de aquel sueño de Urawayra con la mujer alta, pelirroja, de pelo rizado que besaba a su pareja. Pasado ese tiempo ya habían roto. La relación se quedó por el camino. A pesar de la ruptura aún quedaban lazos en común ya que una cosa es terminar una relación y otra muy diferente liquidarla. Urawayra estaba aquél día en la otra punta del mundo, de viaje con su familia. Aquella mañana se despertó sudando y con la imagen clara de un sueño en el que de nuevo alguien muy especial para ella se besaba, de nuevo, con su ahora ex pareja. Para entonces Urawayra ya conocía mucho más del mundo de los sueños y sabía que aquel beso simbolizaba una traición. Algo que confirmaría al regresar de su viaje. No le importaba no haberlo sabido desde el principio. Si hubiera sido así, su vida hubiera sido muy diferente y nunca hubiera llegado a saber tanto del mundo de los sueños y de lo importantes que son para su vida. Ahora Urawayra se apoyaba en sus sueños, sabía interpretarlos y seguía fielmente sus señales. Por supuesto que le llevó tiempo y esfuerzo estudiarlos. Al principio no lograba encajar las piezas por muchos diccionarios de sueños que leyera… pero entonces encontró a un maestro que le guió en su aprendizaje, un viejo Chamán.”

*Este relato está basado en hechos reales.

Eclipse de Luna Llena, 4-5 de Julio de 2020

Eclipse de Luna Llena, 4-5 de Julio de 2020

Hemos llegado al tercer eclipse en un mes tras el Eclipse de Luna Llena del 5 de Junio y el Eclipse de Sol del 21. Hemos superado un tiempo complejo entre eclipses. Hemos llegado hasta el altar de este otro que será el último en el eje de los signos de Cáncer y Capricornio iniciado en 2018. Si algo debe culminar, concluir o ser revisado entorno a temas de trabajo y de familia, en temas de seguridad y de poder ahora es el momento. Nos encontramos más o menos hacia el ecuador de este año 2020 que ya se sabía  que iba a ser generador de grandes cambios, cambios de esos que nos enfrentan a eventos complejos e intensos, sin vuelta atrás. Como lo que siempre pasa cuando toca despertar a un nuevo nivel de consciencia, a nuevas verdades, a un nuevo impulso de progreso. En este proceso están implícitos los imprevistos no deseados, alguna pérdida y cierto descontrol e incertidumbre. Justo lo que necesitas para prestar más atención porque hay algo de debes descubrir, una necesidad de inspirarte y elevarte, un deseo de algo nuevo a lo que abrir la puerta y las ventanas de tu casa. Es ese momento vital en que el gusano sale del capullo antes de convertirse en mariposa.

Los eclipses potencian lo que la energía de las Lunas Llena y Nueva activan. Pueden resultar una experiencia que transforme nuestra vida. En un eclipse como este se conectan el pasado, el presente y el futuro. Pero no tiene porqué ser inmediato, sus efectos pueden sentirse hasta 6 meses después. Lo que se está activando son las potencialidades del ciclo en el que está inmerso. El eclipse de este domingo es una continuación del segundo contacto de la conjunción Júpiter-Plutón es por ello que tenemos un panorama más bien caótico en el que las estructuras de poder deben seguir cayendo. Quizás por eso hoy se puede escuchar como en Francia ha dimitido el Gobierno en bloque, o como en Hong Kong continúan los conflictos entre ciudadanos y gobierno por la nueva ley que China ha implementado en la región que un día fuera gestionada por el Reino Unido. El 1 de Julio también Saturno regresó al signo de Capricornio donde estará unos 5 meses hasta que se mude definitivamente a Acuario en Diciembre. Por tanto, de nuevo todos los temas que tengan que ver con las élites, el poder y los gobiernos estarán expuestos a pruebas interesantes.

Al mismo tiempo es importante tener en cuenta que el mapa del cielo se completa con Mercurio Retrógrado en el inicio de su propio ciclo con el Sol. En todo cruce, en todo tránsito Mercurio aparece como guardián y guía del camino. He aquí que aparece en este momento para añadir picante a la salsa. Es probable que en los últimos 10 días te hayas visto envuelta en una vorágine de actividad con la sensación de que estabas en una carrera por finiquitar todo lo que estaba pendiente. La actividad frenética obedece a una necesidad de terminar con lo que tienes entre manos, de concluir el trabajo atrasado o de tener que atender a los asuntos que se quedaron en standby durante un tiempo. Son varias las señales que se han juntado en el camino para que nos preparemos para lo que está aún por llegar sin demasiados papeles amontonados. Si no nos despejamos de lo que está atrasado o atascado no podremos avanzar. Por eso las agitadas tareas de estos días.

RITUAL DE LUNA LLENA: este domingo tan especial es propicio para que reflexiones sobre todo aquello que te hace sentir segura, a salvo, lo que hace que tu hogar sea tu refugio, tu templo. Pon atención sobre todo lo que has estado pensando en estos días. Si descubres alguna idea nueva, algún proyecto que te hayas imaginado ánclalo. Si detectas alguna carencia, alguna necesidad desatendida cúbrela. Si percibes que algo te molesta, te pesa, te retiene o te limita ciérralo. Hasta el 12 de Julio es un buen momento para revisar tus necesidades más internas. Anota también tus sueños pueden ser más abundantes y significativos. Hay quien últimamente coincide en soñar con grandes mariposas.

En los días alrededor del eclipse las fuerzas, la vitalidad, no están en su nivel más alto lo que puede hacer que el estrés se intensifique. La productividad se mantiene pero más tareas de las que encargarnos para concluir con lo pendiente y menos energía vital para abordarlas pueden generar sensación de desajuste, menos horas de sueño y un mayor estado de alerta. Cuidate, descansa y recarga en el momento que la situación lo permita. En breve notaremos que todo se relaja un poco, aunque no durante mucho tiempo. El año aún nos traerá grandes acontecimientos. No tenemos todas las respuestas y el cuadro no está completo. La intensidad emocional es elevada. La sensación de que aún queda un largo trecho por recorrer está muy presente. Poco a poco todo cobrará más sentido y lo veremos ya que este año quedarán pocos secretos y pocas cosas debajo de la alfombra. Lo que se tenga que saber se sabrá, hay poco espacio y poco recorrido para los secretos. Tan sólo es cuestión de tiempo, de paciencia y saber esperar. De momento disfruta de todo lo que estás logrando concretar en estos días y vive el momento presente, no te desconectes, mantente en tu centro.