Ya ha empezado 2021, el año en el que los que aún creían poder volver a “lo de antes” habían puesto todas sus expectativas. Y ha empezado muy intenso y eléctrico tal y como auguraban todos los pronósticos. Durante todo el mes de Enero estamos bajo la energía de la conjunción Marte Urano que se intensifica en esta Luna Llena y aún nos llevará un poco más allá de estos días. Se podría decir que esta Luna viene enfadada, rebelde y dispuesta a romper y a huir de su propia seguridad dentro de una pandemia que lejos de mejorar se preveía, astrológicamente que empeoraría, al menos durante el primer trimestre del año.

A nivel colectivo esta Luna es ciertamente activadora de energías que podrían llegar a ser intensas y muy disruptivas. Hasta la tierra se mueve y se revoluciona. A nivel personal esta es una luna que nos puede llevar, entre otras cosas y dependiendo del lugar de la carta natal por el que transite a querer cambiar de casa, a renovar nuestro hogar a romper con algo del pasado, con una relación o a tener algún percance si no vamos con los cinco sentidos en el momento presente. Sea lo que sea, se manifieste de una forma u otra es importante profundizar en la simbología psicológica de esta luna para sacar el mejor provecho del momento que estamos viviendo.

Esta Luna es conocida como la Luna de la Luz por los indios Hopi que se muestran como grandes observadores y conocedores del firmamento. Y es que en el hemisferio norte esta Luna se encuentra en su punto más elevado. Además es la Luna Llena en el signo de Leo, el signo solar, el signo de pleno verano, como el que ahora mismo hay en el hemisferio Sur. A nivel simbólico es como si esta Luna hubiera intercambiado su posición con el Sol que, justo dentro de 6 meses estará donde está ahora la Luna. Y si la luz, el sol, el verano y el signo de Leo nos recuerdan el nacimiento del niño interior, de la luz personal y la autoconsciencia es porque realmente este es un momento para empezar a despertar de camino al cierre del ciclo astrológico que se acerca y que culminará en el Equinoccio de Primavera.

Podemos tener un accidente, cortarnos con un cuchillo, tirar los tabiques de casa o sentir una gran tensión nerviosa o sexual y quedarnos en la lectura externa de las energías lunares. Podemos alimentar la guerra, la rebelión contra lo que sea con tal de ejercer  nuestra “libertad”. O podemos aplicar el fuego de la creatividad, de la pasión, de la confianza, de la generosidad y de la vitalidad para seguir avanzando en este camino tan atípico que se inició en 2020. Ahora mismo corremos peligro de exagerar, de no medir los límites y de impulsarnos hacia aventuras de riesgo mal calculado. Ahora bien, existe esa libertad de no dejarnos arrastrar por lo colectivo aplicando todos nuestros recursos como meditar, reflexionar, respirar y romper con aquello que no me deja avanzar, crecer o evolucionar. Es el momento de dar un paso firme, de concretar ideas, de materializar soluciones a un nivel de individualidad suficiente como para que sea mío y lleve mi sello personal.

En todo este recorrido que aún nos espera el colectivo necesita genialidades e individualidades hacia un propósito de luz. Si vuelven las restricciones, el confinamiento y los cierres temporales es porque aún el viejo Saturno y el joven Júpiter van de la mano para retarnos a expandirnos a nivel interno dentro de los límites aparentes externos. Si fuera “no se puede” queda la conquista del territorio interior, el viaje hacia dentro, el encuentro con lo personal. El cielo muestra las señales, si forzamos el movimiento hacia fuera o nos entregamos hacia dentro depende única y exclusivamente de nosotres. De todos modos en dos días Mercurio estará retrógrado y dará inicio al primer movimiento de pronación del año. Estamos ante un movimiento sísmico colectivo y personal que está sacudiendo los cimientos de nuestra realidad, en el ámbito que sea y nos reta a que observemos cuáles son las estructuras sólidas que se sostienen y cuáles las que se siguen desmoronando. Esta Luna nos invita a brillar, desde nuestra creatividad, para inventar, con firmeza, el siguiente paso que vamos a dar.

RITUAL DE LUNA LLENA

Inventa hoy tu propio ritual, hazlo tuyo, déjate inspirar por la energía chamánica que llevas dentro. Como claves trata de hacerlo conectando con la idea de que la Naturaleza es el mejor bálsamo para estos días, ella es la gran equilibradora, quien puede hacerse cargo del exceso de energía que no puedes manejar y en el comienzo de un año lleno de posibilidades para ti.