LUNA LLENA Y EQUINOCCIO

Nos esperan unos días muy interesantes bajo los efectos de este equinoccio y cambio de estación que coincide con la luna llena. En el hemisferio norte entramos en el otoño, un tiempo de cosecha y de recogida de frutos mientras que en el hemisferio sur entramos en primavera, un tiempo de siembra y de comienzos. El eje es el de Aries -Libra como las dos energías cardinales que inician una nueva estación. 

INESTABILIDAD FINANCIERA Y
VERDADES QUE SIGUEN SALIENDO A LA LUZ

De camino al último tramo del año, la cuadratura Urano-Saturno se intensifica y sigue entrando en contacto con diferentes energías que van activando diferentes escenarios. Esta luna llena podría culminar, a nivel colectivo, alguna caída importante en el mercado, a nivel financiero. En el equinoccio esto se mantiene y se intensifica con la salida a la luz de verdades y noticias hasta ahora ocultas. Así nos presentamos ante posibles escándalos mediáticos y desequilibrios financieros. La Tierra y el suelo bajo nuestros pies se mueve, no sólo a nivel físico sino también a nivel simbólico.

LUNA LLENA EN PISICIS
 MAGIA Y SENSIBILIDAD

A nivel personal la luna llena viene algo caótica, despistada y confusa, como antesala a un Mercurio que se ralentiza para entrar en su fase retrógrada en pocos días. Es por ello que debemos poner toda la atención posible en los acuerdos, contratos y decisiones que tomemos. Si no somos capaces de ver con claridad lo que tenemos delante mejor nos dejamos navegar hasta el siguiente puerto. Ante la niebla y bajo la tormenta nada se puede ver con claridad. Podríamos incluso idealizar o distorsionar la realidad. Es recomendable evitar los malos entendidos y protegernos de cierta hipersensibilidad. Serán importantes los sueños y los mensajes que nos lleguen del interior ya que estos son días para soñar y proyectar a futuro nuevos ideales, nuevos deseos. Es el momento de generar nuevos “quieros” desde lo intuitivo, desde el yo interior, desde el alma. El elemento agua está muy presente en esta luna llena y si lo sabemos aprovechar podría ser fuente de conexiones mágicas.

A caballo entre la luna llena y el equinoccio podría emerger de tus profundidades la culminación de algún proceso personal iniciado en la luna nueva de este mes o incluso en la luna llena de marzo. Este es el momento para soltar, para dejar marchar, para liberar cualquier resto de ira, de rabia o de emoción no expresada hasta este momento. Debería de ser todo muy intuitivo ya que cualquier proceso racional no tendría sentido bajo la niebla en la que estaremos navegando. Todo ello podría tener una influencia especial en nuestras relaciones, además de en nuestra economía personal. Podría formar parte del ciclo no forzar más de lo que podemos hacer, quizás tan sólo dejarnos sentir.  

EQUINOCCIO
EL PORTAL A UNA NUEVA ESTACION

De lleno en el día 22, el día del equinoccio, la palabra, la comunicación, el intercambio cobran mayor importancia. Los elementos están revueltos, el viento, el mar y la tierra tratan de encajarse, la fuerza subterránea busca una salida y estamos por encontrarnos en una nueva forma de ser, de sentir y de actuar. En plena transformación del poder tanto colectivo como personal, Vesta, la diosa del fuego eterno nos invita a entrar al centro del hogar, a nuestro interior, donde nada se mueve, donde todo permanece. Ella nos invita a no salir a la lucha, a seguir construyendo raíz y presencia, a permanecer en el cuerpo. Es una energía propicia para conectar con lo que hemos logrado en lo que va de año, para corregir la dirección y agarrar fuerte el timón. Para ello nos podría ayudar poner orden en lo que sentimos, aplicar nuestra sabiduría en el día a día, conectar desde un amor maduro y aceptar lo que vemos como parte de nuestra realidad. A nivel interno tenemos una estructura y un poder personal construidos a base de experiencia que nos sostiene. Puede que nos sintamos abatidas, pesimistas o con alguna preocupación intensa pero podríamos contar, en el último momento con la buena fortuna para que nos eleve más allá de nuestra propia esperanza. De la sensibilidad y de la creatividad de la luna llena podría nacer un nuevo avance espiritual de la conexión con nuestros corazones.

RITUAL
DE LUNA LLENA Y EQUINOCCIO

La propuesta para este mes es muy sencilla: construir un altar y meditar delante de él. El altar deberá estar construido con deseos por sembrar para quienes entran en la primavera y con deseos cosechados para quienes entramos en el otoño, deseos que ya están en camino. Si puedes, recoge elementos de la naturaleza para construir el altar. La propuesta es realizar ante él una meditación, basta con cerrar los ojos y respirar. Medita en la respiración, medita en el silencio y trata de conectar con algún mensaje o sentimiento profundo. Al finalizar, escribe todo lo que hayas visto, sentido u oído y pósalo en el altar. Lo dejarás ahí durante toda la estación y a la luz de las velas desde hoy hasta el final del día 22. Si estás en el hemisferio norte, entrando en el otoño, todo lo que has logrado hasta este momento del año aún necesita mimo, cuidado y reconocimiento ya que aún podría dar más frutos en lo que queda de la estación de la cosecha. En este ritual podrías conectar con alguna idea o sensación que te de un impulso vital en tu crecimiento personal.

FIRMES AL TIMÓN

Nos toca seguir firmes al timón, vigilar nuestros pensamientos, elevar nuestras aspiraciones y empatizar con el entorno, incluida la Madre Tierra. Mi consejo es cuidar al máximo con qué canales conectas en estos días, estaremos especialmente sensibles y debemos evitar la toxicidad energética todo lo que podamos. Si lo hacemos podríamos llegar a canalizar verdades internas muy profundas y realmente liberadoras. Aún así este otoño se presenta tan removido como creativo.

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